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Guillermo Muriel y una muestra que recupera sus dibujos y su importancia

Texto: Eduardo Varas C.

Link: https://www.cartonpiedra.com.ec/guillermo-muriel-y-una-muestra-que-recupera-sus-dibujos-y-su-importancia/?fbclid=IwAR0zpkbf-VMEFksjpT9_S22vHl4vubIcZ2dPYGHLCCBnK_iUsxL3FQrPZX4

Es a través de esta expo, que se puede visitar en el Centro Cultural Metropolitano de Quito, que una de las figuras más fuertes de la vanguardia ecuatoriana tiene un espacio para el reconocimiento de los visitantes.

«Dibujos de Guillermo Muriel 1965 – 1980» es el nombre de la expo que se encarga de hacer visible parte de la obra de, probablemente, uno de los artistas más prolíficos que ha tenido el país. 300 dibujos separados en cuatro partes, que se obtuvieron de una colección de 8000 que el riobambeño (1925 – 2014) realizó durante su vida.

Pero esto es solo es un fragmento de su trabajo. Porque Muriel se dedicó al arte de una manera que impresiona y que hace preguntarse: ¿cómo hizo tanto?

Entonces, la muestra es también una forma de revalidar, en un mismo plano, dos niveles importantes del arte. En el primero se encuentran las ideas detrás del dibujo que lo terminan por relegar, como si fuera una manifestación marginal artística, un borrador o un boceto. Aquí, el dibujo adquiere un primer plano y deja de ser un «hermano menor». Ya no solo es la base o punto de partida. «El dibujo es la más potente de las creaciones artísticas, me parece«, dice María del Carmen Oleas, curadora de la exposición.

En un segundo plano, pero no por eso menos relevante, está la figura de Muriel en sí, que en esta muestra es recuperada como una de las bases del arte contemporáneo en Ecuador.

Él fue un vanguardista con una clara conciencia política —estuvo afiliado al Partido Comunista, por ejemplo— que lo llevó a tomar la decisión de mantenerse al margen. La postura antimercado de Guillermo Muriel corresponde a una perspectiva que, de acuerdo a Oleas, generó un cambio de discurso en el arte nacional. Sobre todo por la posición crítica ante el poder político y ante la corrupción.

Lo que se nota en el Grupo de Vanguardia Artística Nacional (VAN), que formó junto a otros artistas como Enrique Tábara, Hugo Cifuentes y Aníbal Villacís.

La relevancia de este artista queda expuesta con lo que la curadora de la muestra dice:

«¿Dónde inicia la idea de lo contemporáneo, como distinto del moderno? Aquí en el Ecuador hubo un quiebre muy importante justamente con la obra del grupo VAN, en el 68. No cambia tanto la producción artística en referencia a lo que se estaba haciendo en otros lugares, más que nada cambia el discurso del arte.  Guillermo Muriel, por su postura, fue uno de los principales gestores de este cambio epistemológico, este cambio del discurso, a través de una producción artística muy crítica. Por eso él es uno de los principales gestores de lo contemporáneo, porque lo contemporáneo es cambio discursivo y no en producción. Después vendrá el cambio en producción, en medios o en técnicas, pero inicia con un cambio discursivo y ahí está él».

 

La muestra que se puede visitar

María del Carmen Oleas, como la curadora, revisó una preselección de dibujos que fue realizada por la familia del artista, encargada de proteger las obras de Muriel. Y decidió hacer un ejercicio de selección como si fuera una más de las personas que visitaría las salas en el Centro Cultural Metropolitano.

La expo se basa en el impacto estético como punto de partida. Estos dibujos provocan sensaciones y se han dividido en cuatro partes, que revelan la fuerza de las ideas del artista.

La muerte es la primera. No tanto la ausencia de la vida, sino el fin de los ideales y de las perspectivas,  La segunda se relaciona con ver con el poder, y el dibujo aquí es crítica y enfrentamiento. Luego está la ternura como la tercera parte, que tiene que ve  con la mirada hacia el otro y las manifestaciones de afecto entre seres humanos. El cierre es con las fiestas, una parte enfocada en las tradiciones costumbristas de los festejos populares del país.

Algo fundamental de la muestra está ligado a la figura de Muriel como hombre. Él trabajó como profesor de arte en la Universidad Central, mantuvo a su familia, fue un padre presente y congenió vida y escritura. Artistas así hay muy pocos. Y es posible que la muestra busque recuperar a Guillermo Muriel, para que sus trazos reciban más atención de la que se merecen.

«Dibujos de Guillermo Muriel 1965 – 1980» se puede visitar en el Centro Cultural Metropolitano hasta el próximo 8 de mayo. Los días y horarios son de miércoles a domingo, de 10:00 a 16:30.

 

 

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