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‘Volver, volver..’

La Casa Carrión de Bellavista se llena de arte por el Bicentenario, con cuatro exposiciones que invitan a la comunidad del centro-norte de Quito a ser parte de la inauguración de la muestra. ‘Volver, volver’ reúne a talentosos artistas este sábado, 04 de junio, con entrada libre a las 11h00. El centro cultural está ubicado en las calles Giacomo Roca y José Bosmediano.

‘Volver, volver’ da la bienvenida a un tiempo de nuevos comienzos y celebra la oportunidad de juntarnos para el disfrute del arte y la cultura.

Estamos felices de recibir a las esculturas de Alice Trepp, con cuatro piezas de tamaño natural de mujeres incluidas originalmente en sus colecciones La Carga y Piel de ébano. Alice trabaja fundamentalmente con mujeres y hombres afrodescendientes; el contexto sociocultural de las mujeres trabajadoras del Valle de El Chota es representado en su obra con enorme sensibilidad.

Alkitrán, ese líquido viscoso, bituminoso y negro da nombre a la colección de imágenes de Xavier Burneo, brillante fotógrafo de urbes como Berlín, Nueva York, Praga, Quito, París o Alicante. Su obra es una metáfora del agobio, de la convivencia entre una posmodernidad agotadora y una individualidad inerme. De ahí los contrastes y la profundidad de los negros, la ausencia absoluta del gris, apenas sugerido en el grano sintético de la fotografía digital.

Retrospectiva mínima es el nombre de la muestra del maestro Carlos Pozo, que recoge piezas en los más diversos sustratos: arcilla, madera, mármoles, piedra llana y metales; todas ellas verdaderas radiografías de aquello que originalmente escondía el material. Y es que esa es la virtud del artista, ver más allá, adivinar las consecuencias estéticas y comunicativas, las sensaciones en que resultará su obra.

Finalmente, Ramón Burneo nos regala una pequeña colección de piezas bajo el nombre de Los extraños hombres en sus máquinas. Los ancestros de su escultura retro futurista se remontan al Steampunk, movimiento literario de los años ochenta que ha saltado a otros géneros como las artes plásticas, y recrea la tecnología a vapor ambientada, preferentemente, en la estética de la industria victoriana. Sus precursores literarios fueron H. G. Wells y Julio Verne. La obra de Burneo nos retrotrae a una infancia de juego con la simplicidad de materiales amalgamados por la imaginación ferviente de este escultor lúdico y bondadoso.

Los artistas presentan su obra como un homenaje para el Centro Cultural Benjamín Carrión de Bellavista, porque cada espacio cultural es una promesa de belleza y, en este caso, comunidad.

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